Y lo que nos dejó, la tormenta de arena de la semana anterior
Por: Pedro Barraza Reyes
PTO. PEÑASCO SON.
Una palmera fue derribada sobre una casa habitación en la colonia Oriente por el boulevard Josefa Ortiz de Domínguez.
Una serie de daños dejó la tormenta de arena que azotó el puerto la semana anterior y que a su paso dejó una estela de destrucción por todos los sectores de la ciudad, además de varias casas habitación en las periferias, por lo que Protección Civil transportó a sesenta damnificados a los albergues improvisados en los edificios públicos.
La coordinación de Protección Civil informó que los damnificados fueron rescatados de las colonias situadas al oriente de la ciudad y que entre ellos se encontraban un total de 25 niños y el resto, 35 fueron adultos de las mismas áreas, quienes por su seguridad fueron albergados, tanto en la base de PC como en el Gimnasio Municipal “Leandro Valle” en espera de que pasara de meteoro.
En el área de Sandy Beach los daños en las vías de comunicación fueron significativos, ya que impidió el paso por la avenida Las Palmas, principal acceso a los desarrollos turísticos que fue invadido en sus carriles por toneladas de arena.
Oficiales de Tránsito desviaron el tráfico vehicular por el camino a la Choya en un intento de ordenar un caos vial que se complicó con la afluencia de turismo que acudió a este polo en su festejo del Memorial Day.
Un choque entre dos vehículos que desencadenó en que otros cuatro mas se impactaran al no ver por la intensa arena, se registró sobre la carretera a Caborca, a unos 20 kilómetros, en el primer vado, por lo que la policía tuvo que cerrar por tres horas el tráfico por esa rúa.
En distintos sectores de la ciudad el tenido eléctrico sufrió daños y hubo una serie de apagones por varias horas por lo que los técnicos de la Comisión Federal de Electricidad se aplicaron a la reparación de las líneas a fin de rehabilitar el servicio.
Filas interminables de vehículos de todo tipo fue la escena común de este fin de semana anterior en el área de mayor concentración de turismo con el consiguiente riesgo de accidentes por lo que la vigilancia fue constante por elementos de seguridad.
Letreros, puestos improvisados en tianguis, árboles caídos, además de las casa habitación destruidas y damnificados, así como un sin fin de accidentes menores a causa de la intensa polvareda, fue el saldo negativo que arrojó este meteoro que se dejó sentir en la región a lo largo de tres días.
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