DENUNCIAN A SUJETO POR VIOLENTO Y “MARIHUANO”
No, si nos llega cada cabrón que como dice El Padre Charly, “Dios nos agarre confesados” como a vecinos del área llamada Perimetral, allá por el lado norte de la Colonia Obrera, (ya vamos llegando a “La Bambarria”) que les llegó “un chango” al que acusaron de “violento borracho y marihuana”, que cada vez que se pone como “los güevos de cochi” grita y amenaza a sus vecinos, quienes no apuntaron mas y lo denunciaron.
Según el parte informativo y la queja asentada en la foja 329-A del libro XXIII, mismo que firma al calce en calidad de afectado Roberto Hernández Martínez, el que narra en el documento que continuamente su vecino se emborracha, ya bajo los influjos del alcohol empieza a escandalizar, fuma cigarrillos que emanan un raro aroma “como a petate quemado”, (hay Silvano, es “mota” Güey) el caso es que sus vecinos llamaron al C-4, y al lugar acudieron agentes preventivos, esto siendo aproximadamente las 11 de la noche del sábado 21 de marzo, y el sujeto al ver que llegaban al lugar las patrullas se escondió, (uuuuuulón el bato).
Siendo las 23:30 horas (11 y media de la noche) el sujeto, observando que los policías ya no estaban, salió hecho un energúmeno (sabe que será eso, pero así salió) y se la “hizo de tos” a su vecino, golpeó la puerta de la casa, y machete en mano le gritaba que saliera “por que lo iba a matar”, y el pinche “encaramado” sujeto estuvo “chingue y chingue” buena parte de la noche, y pobres vecinos, no dejó dormir ni a los coyotes que tienen sus madrigueras allí cerca, menos a quienes tienen sus viviendas en el área.
Fue al día siguiente, domingo 22 de marzo, cuando el afectado se apersonó en la BARANDILLA de policía a pedir el apoyo de la fuerza pública, ya que dijo no aguantar “las marihuanazas del sujeto de marras, y hasta el domicilio ubicado en Perimetral Norte y Calle 35 acudieron agentes preventivos, quienes fueron atendidos por quien dijo llamarse Juan Pablo Peralta Piñuelas, de 23 años de edad, originario de Hermosillo, sin oficio definido, (nada mas fumar mota como chacuaco) quien fue “invitado” por los agentes preventivos a que platicara con el juez calificador, el que ya enterado de lo anterior, ordenó a los agentes que el sujeto fuera internado en una celda preventiva, desde donde fue puesto a disposición del licenciado Jesús Adolfo López Gaxiola, Agente Ministerial de esta ciudad y Puerto, haciendo la pertinente aclaración de que ni machete, ni mota fue presentada como evidencia, así es de que lo de “marihuana” queda pendiente, y lo del machete, también.
LE ROBARON DOS CHAQUETAS A CONOCIDO COMERCIANTE
Mire nada mas lo que hace “La loquera”, un sujeto ya entrado en años, (ya “ruco”) trató de robarse dos chamarras de una céntrica tienda de ropa, pero ya sabe usted como están de abusados los propietarios de estos negocios, con este “piojo”, y con tanta “rata” suelta, le ponen mas cuidado a sus changarros, y cuando el maduro aprendiz de “Caco” salía con el par de prendas de vestir sin pagarlas, “lo pepenó” El Paco del “pescuezo”.
Tal como quedó escrito en la foja 321-A del libro XXIII de quejas, mismo que firma al calce en su calidad de afectado Francisco Javier López Coronado, los hechos sucedieron siendo las 2 de la tarde del jueves 19 de marzo, en el local que ocupa el negocio denominado Impacto, la que se ubica en Melchor Ocampo, entre Cuauhtémoc y Juan De La Barrera, en el centro comercial de la Ciudad, hasta donde llegó un sujeto “entrado en años” (ya “ruco”) el que una vez dentro de la tienda de ropa, fingió ser un cliente en busca de ofertas, paseó entre “Racas” y exhibidores, pensando que los empleados estaban descuidados, tomó dos chamarras y las escondió entre sus ropas para posteriormente salir sin pagar.
Fue el mismo propietario de la tienda el que lo siguió hasta la esquina de Melchor Ocampo y Cuauhtémoc, en donde el presunto ladrón “escondió” las dos piezas de vestir en un cartón, para luego tratar de evadir a su perseguidor, claro que sin conseguirlo, mientras tanto, vía teléfono celular, una empleada de la tienda llamaba al C-4 narrando lo sucedido, y en minutos, hasta la esquina antes mencionada llegaron agentes preventivos, a quienes se les hizo entrega del sujeto, el que señaló la caja de cartón, dentro de la que estaban dos chamarras tipo rompe vientos, (tanto “pedo” por unas pinches chaquetas chafas) una en colores amarillo y negra, y la otra en amarillo y azul marino.
El sujeto dijo llamarse Guillermo Enrique Ramírez Díaz, de 58 años de edad, de ocupación albañil, el que confesó plenamente su delito, mismo que fue trasladado a las oficinas del juez calificador, el que ya con la prueba del delito, ordenó el encierro del sujeto en una celda preventiva, desde donde, en tiempo y forma, fue puesto a disposición del Agente Ministerial de esta plaza.
SE PASÓ UN ALTO EN CARRO ROBADO
Estos pinches “drogos” están mas jodidos que la conciencia de un político, (bueno, me excedí con los “drogos”, perdón) mire lo que hacen, se roban una pinche carcacha, y salen hechos “madres”, y no conformes con llevar el acelerador “hasta la lámina” se pasan todos los altos, (y un que otro “chaparro”) pero el colmo es que frente a una patrulla, y a como andan de “bravos” los policías, no corrió mucho, al “bote” fue a parar.
Según el parte informativo, agentes preventivos al hacer sus recorridos habituales de vigilancia por el sector Ferrocarril, observaron que un vehículo circulaba a velocidad mayor a la permitida, (iba mas veloz que un cabrón con diarrea) circulaba de oriente a poniente por Calle 18, al llegar al cruce con José María Pino Suárez el conductor no hizo el alto reglamentario, (hay indicador) vale madre eso, estaba una patrulla escon…. No, no, no, atinó a pasar por el lugar en el momento preciso una unidad de la policía preventiva, y los agentes a cargo de la patrulla le marcaron el alto con sirena y torretas al conductor, el que hizo caso omiso de la orden, y como no hay cosa que “encaborone” mas a un policía, “le pusieron cola” al carro tipo vagoneta, en color blanco, y luego de una leve persecución, el conductor fue obligado a detenerse, con mucha amabilidad, (si chucha) el conductor fue “invitado cordialmente” a descender de la vagoneta, y cuando se le pidieron los documentos del vehículo, el sujeto dijo que minutos antes se había robado el vehículo, el que dijo estaba estacionado en la esquina de Simón Morúa y Esteban Pivac, de la Colonia Oriente, sin saberse hasta el momento quien es el propietario.
El sujeto dijo llamarse Jesús Alberto Montes López, de 28 años de edad, de oficio pescador, y el vehículo es de la marca Ford, línea Explorer modelo 1996, con placas para el estado de Arizona 935-LRZ, vehículo que al ser sometido a revisión se le encontró en el encendido una llave para Nissan, y documentos a nombre de Liliana Ávila Escobedo, con domicilio en Coahuila número 70 de la Colonia Benito Juárez, (La Curva) de esta Ciudad.
Ya con las pruebas y la confesión del presunto roba-carros, los Agentes cargaron con él hasta las oficinas del juez calificador, el que ordenó el encierro en una celda preventiva, desde donde fue puesto a disposición del AMPFC, ante quien deberá de responder por el delito de robo de vehículo, no sin antes pagar la multa por pasarse el alto, y conducir a exceso de velocidad.
DICEN QUE “EL LONCHO” SE ROBÓ UNA TELE
Si uno no tuviera vecinos tan comunicadores, no mitoteros, cuantos robos quedarían impunes, como el caso este, en el que un sujeto de apodo “El Loncho” en pleno medio día se metió a una fabrica de blokes de la que sacó un televisor, (¡ah! Que pinche Silvano, ¿Cómo que una TV de una blokera?) bueno, de la oficina de la fábrica de blokes, el sujeto fue detenido, pero del televisor nada mas se recuperó la boleta de empeño.
Los hechos quedaron asentados en la foja 319-A del libro XXIII, documento que firma al calce Adrián Vázquez Sánchez, quien es el encargado de una fabrica de blokes de cemento ubicada en la esquina que forman las calles Río Colorado entre Avenidas 48 y 49 de la Colonia Nuevo Peñasco, y dice que el día 18 de marzo a las 2 de la tarde, llegó al negocio, y lo primero que observó al entrar a la oficina fue el faltante de un televisor, y una Magdalena fue poco para el escándalo que hizo, y los alaridos llegaron hasta sus vecinos, quienes dialogaron con el afectado, el que entre moco y moco decía “me voy a perder todos los “tele culebrones” vespertinos de Televisa”, y uno de sus vecinos le dijo que había observado a un sujeto vestido en pantalón de mezclilla en color azul, camisa blanca, chamarra negra, y gorro azul, saliendo del negocio llevando el televisor en sus manos, y para mas señas le dicen “El Loncho”.
Ya enterado de lo anterior, llamó al C-4 para solicitar la presencia de policías, acudiendo al lugar varios agentes preventivos, quienes enterados de los acontecimientos, procedieron a la búsqueda y captura del sujeto, siendo dos horas después cuando los mismos agentes ubicaron a un sujeto que se ajustaba a las características del antes descrito, caminaba muy quitado de la pena por el Bulevar Josefa Ortiz de Domínguez, siendo detenido en el cruce con Melchor Ocampo, lugar en el que fue interrogado, diciendo llamarse Alonso Bojórquez Wendland, de 38 años de edad, el que dijo nada saber de robos, ni de blokeras, mucho menos de vecinos mitoteros.
No muy convencidos de la inocencia del “Loncho”, los agentes lo sometieron a una revisión corporal, y le encontraron en uno de sus bolsillos una boleta de empeño, la que corresponde al número 304, de la Casas de Empeño Alex, misma que describe el préstamo de dinero en efectivo, quedando en prenda un televisor a color de 19 pulgadas, ya con la boleta, “El Loncho” terminó por confesar que “lo traía jodido la malilla”, y como nadie le presta ni atención, observando que no había nadie en el negocio, decidió entrar a ver que se llevaba, y optó por llevarse el televisor, por lo que los agentes trasladaron al sujeto hasta el edificio de seguridad pública, en donde quedó encerrado en las celdas preventivas, desde donde fue puesto a disposición del Agente Ministerial con base en este Puerto.
LO DEJARON SIN LAVADERO
Malo, muy malo lo que le sucedió a un ciudadano de esta Ciudad, lo dejaron sin su lavadero, pero no piense mal, el no lava ni sus calcetines, el lavadero se lo robaron de una casa que tiene en renta, pero como no tiene inquilinos, (detalle común en estos tiempos) llegó a su propiedad para vigilarla, y casi le pega un infarto al observar a primera vista daños en puertas y ventanas, pero mas malo se puso al ver que le faltaba el lavadero empotrado en la parte posterior de la casa, pero también notó el faltante de un aparato de refrigeración de 2 toneladas, policías preventivos detuvieron a un sujeto, “yo me robé el lavadero, pero la refri no”.
Los hechos quedaron registrados en la foja 318-A del libro XXIII, documento que firma al calce en calidad de afectado Alejandro Sandoval Ulloa, quien narra que fue el martes 17 de marzo cuando hizo el descubrimiento, acudiendo al lugar de los hechos agentes preventivos, quienes al hacer una inspección ocular del lugar observaron un par de huellas, las que siguieron hasta un domicilio ubicado en Avenida Los Ángeles, entre las calles Lázaro Cárdenas, y Adolfo López Mateos, de la colonia Oriente, en donde se entrevistaron con quien dijo llamarse Cristián Ramírez Hernández, de 18 años de edad (prospecto de ligas mayores) originario de Guaymas, de oficio albañil, el que al ser interrogado respecto al robo, dijo que el lavadero lo vendió en 100 pesos, pero que la refrigeración no se la robó él, y dijo no saber quien es el otro ladrón.
El presunto ladrón, indicó a los agentes el lugar en donde vendió el lavadero, artefacto que fue recuperado, nada mas que el afectado agregó en la acusación que su casa fue dañada en baños, puerta violentada, y una de las ventanas totalmente destruida.
Luego de comparecer ante el juez calificador, el sujeto fue puesto a disposición del agente social.
LE ROBÓ A UN SUJETO, Y LO LEVANTÓ
Con mucha suerte corrió un sujeto, ya que fue acusado de robo, y el afectado se quiso hacer justicia por mano propia, pero cuando era traslado “a terreno” a bordo de un vehículo, fueron detenidos por agentes del GOL.
Según el parte informativo elaborado por agentes comisionados al Grupo Operativo Lince, los hechos sucedieron a las 11 de la noche del lunes 16 de marzo, cuando los agentes en sus recorridos habituales de vigilancia, observaron que por la calle Luis Encinas transitaba un vehículo tipo pick up, en color blanco, el que en la caja llevaba a dos sujetos, uno de los cuales agredía al otro, por lo que sospechando que algo anormal sucedía, procedieron a marcarle el alto al conductor, el que obedeciendo al señalamiento con torretas y sirena, se detiene en el cruce con la Calle 11.
El conductor del vehículo dijo llamarse Omar Peralta Blanco, de 27 años de edad, también propietario del vehículo, el que es de la marca Ford, línea Ranger, modelo 1991, sin placas de circulación, en tanto que su acompañante manifestó ser Joel Urquidez Sánchez, de 31 años de edad, a quien los agentes del GOL observaron agrediendo físicamente a quien se identificó como Daniel Espinoza Blanco, de 28 años de edad, siendo los tres interrogado, “El Danny” dijo a los agentes que momentos antes caminaba rumbo a los muelles, cuando fue alcanzado por los otros dos, uno de ellos (Urquidez Sánchez) lo amenazó con una navaja, y lo obligaron a subir a la caja del vehículo, a la vez que Omar Peralta le dijo que “lo llevarían a terreno” (sic).
Omar Espinoza Blanco por su parte, dijo a los agentes que “El Danny” le había robado 8 mil pesos, y como no había recuperado el dinero, se hizo acompañar de Joel para darle “una recordadita”, por lo que “lo levantaron” para llevarlo “a terreno”, objetivo que no lograron, ya que fueron interceptados por los agentes del GOL, mismos que optaron por trasladar a los tres sujetos ante el juez calificador, el que ordenó que los tres quedaran detenidos en celdas de la cárcel preventiva, desde donde fueron puestos a disposición del Agente Investigador, haciendo la aclaración de que en la foja 314-B quedó asentado el reporte de robo, y que en poder de Joel Urquidez Sánchez se encontró una navaja.
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