Por Miguel Angel Armenta
SONOYTA SON.

Que cosas tiene la vida. Así es amable lector, quien no nos hemos dado cuenta de cómo se viene manejando la política en nuestro municipio; yo considero que muchos. Las cosas se ponen cada vez peor para los del PRI. Algunos recuerdan cuando Catarino Sarabia se iba del PRI, ya que las cosas no le favorecían en dicho instituto político y decidió participar por el Partido del Trabajo; otros aducen que esta sucediendo lo mismo que en el 2000, cuando al profesor Enrique Montes renunció al Revolucionario Institucional y el PRI perdió el gobierno municipal, el cual fue ganado por el Partido de la Revolución Democrática con Octavio Celaya Ortiz de candidato.
La cuestión es que en el PRI la situación es de riesgo. Por la manera en que se llevó a cabo el proceso interno para designar candidato, los priístas de nueva cuenta pueden perder. Corren el riesgo de que haya una desbandada como ya a sucedido en otros tiempos. Están en riesgo de que en el caso de designar a un candidato que no haya participado en el proceso interno sea impugnado por sus mismos correligionarios o por una ciudadano cualquiera. Lo que en pocas palabras podemos resumir es que el PRI en Sonoyta esta en riesgo de perder la presidencia municipal, que hasta el momento ostentan como partido. Esta situación puede ser bien aprovechada por los demás partidos, ya que puede suceder que los tres interesados de ser el candidato del PRI no sean elegidos como tal y resulte un cuarto en discordia, lo que representaría presentar un as bajo la manga, pero de cualquier manera habrá resentidos que busquen otros horizontes, solo por no favorecer al candidato impuesto. La cosa se enreda más y más según transcurren los días. Si bien es cierto los priístas rechazados por el comité político estatal pueden apelar ante la última instancia en materia legal, que es el Supremo Tribunal Federal Electoral, lo cierto es que el que sea nombrado candidato entrará con una imagen muy desgastada precisamente por esta problemática.
Los tiempos de campaña fueron recortados según la reforma electoral en nuestro Estado, son solo 40 días naturales lo que comprende oficialmente la campaña constitucional, los cuales podrían ser pocos para un fallo a favor o en contra del TRIFE, pero a mi ver el veredicto de los magistrados será lo de menos, ya que el daño en el PRI Sonoyta ya esta dado… Otra realidad es que legalmente ni el Doctor Altamirano ni el Doctor Ballesteros podrán ser candidatos elegidos de manera democrática, ya que fueron rechazados sus registros de una convocatoria que después fue declarada desierta. Quizás si alguno de ellos resulta como candidato sería bajo imposición de la dirigencia, atendiendo alguna línea dictada por cabezas de grupo político, pero no de un proceso democrático. En fin, si hay que buscar culpables, a mi ver podría decir que ellos mismos son los culpables. Unos por solapar las practicas anti democráticas, como son la imposición, y otros por no ser claros en sus intenciones y engañar la misma militancia y a la ciudadanía misma de que serán favorecidos por el dedo mágico del gobernador.
Como anteriormente había escrito, me queda claro quien no será por ningún motivo el candidato del PRI, por haber apostado sus esfuerzos a un precandidato ajeno a las intensiones bursistas. La manipulación de sus flamantes asesores lo esta orillando a la derrota y como declaró ya Elías Serrano en los medios estatales… Duele más una derrota anticipada, que la misma derrota.
Palabras que tiene muchas lecturas.

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