Domingo 26 de Abril, un día que ha cambiado el panorama para los rocaportenses, pudiéndose olvidar con el paso del tiempo o no, pudiéndonos sentir con el día a día con la confianza de vuelta, pero el hecho es que la balacera entre grupos del narcotráfico en plena arteria de la ciudad (el boulevard Benito Juárez es como la arteria principal del cuerpo de Peñasco) ha sido y fue un parte aguas en el modo de vivir de todo rocaportense.
En todos los sentidos a afectado a la ciudad, las especulaciones se han hecho y se seguirán creando otras, fantasiosas o no, pero reales en todo caso, lo que fue una masacre de 4 personas con armas de alto poder vendrá a afectar el modo de vivir, el modo de hacer negocios, de vivir el día a día, el comercio, la mala imagen, el miedo hacia el narcotráfico que ya se hace latente en Peñasco, pero sobre todo vino a cambiar el sentir de la comunidad.
Ya no somos un pueblito ni ciudad pequeña y aunque (y ojala) esta balacera pudiera presentarse como un caso aislado, el narcotráfico tiene los ojos en Peñasco, quizá no como plaza para hacer negocio, pero si mira al puerto como un lugar para el escondite, para el descanso quizá, Peñasco ha sido divisado ya no solo por las grandes empresas turísticas sino también por las grandes empresas del narcotráfico, se sabe pues, que aunque no es un lugar de paso para la droga pues ese es sin duda Sonoyta y toda la carretera fronteriza con sus respectivos ejidos, Peñasco si funciona como comodín ante esto, tenemos la infraestructura y el lujo que el narcotráfico busca, los condominios, la fiesta, el lugar para esconderse; las conchas, la cholla, condominios, sin duda todos ellos muy privados si eso se busca y más si se paga, entonces podemos ver como Peñasco ya no es el Peñasco que todos conocíamos, el calmado, sin deberla ni temerla con el narcotráfico en cierto sentido, al menos en el de seguridad social.
Rocaportenses, esos que siempre han querido a nuestra bella ciudad, esos que trabajan diario por el sustento y por el buen vivir de una ciudad tranquila, alejada del panorama de una Tijuana, de una Ciudad Juárez y que ahora ya no podemos señalarlos como ciudades peligrosas y con balaceras en sus calles, ahora y desafortunadamente tenemos que primero señalarnos como una ciudad en donde ha comenzado a surgir ese tipo de violencia, que como quisiera fuera u caso aislado, pero el tan cierto efecto cucaracha que se pregono es muy cierto; se ha puesto el terreno caliente como dicen, Caborca, Altar viven sus malos días de violencia y con ese terreno caliente, Peñasco entra al quite sin querer hacerlo como un puerto escondite para los delincuentes y como el narco no perdona y tienen el mejor personal en espías, la guerra y balas nos han dado la patadita de bienvenida hacia ese mundo.
Ni que decir de lo que seguirá, quizá no vuelva a ocurrir, quizá se ponga feo en la ciudad, no se trata de ser alarmista ni quemar nuestra ciudad como seguramente está siendo en Estados Unidos o donde uno quiera pensar, se tiene que frenar que eso llegue a poder ocurrir, tenemos que no tolerar, ser firmes y crear esa barrera contra el narcotráfico y sus ostentosos representantes que solo han de venir a pegarle en la madre al Puerto Peñasco que todos queremos y que quizá si se llega a poner entre la lista de ciudad turísticas del narco, este crecimiento podríamos ir dejándolo atrás y que después vayamos a tener solamente negocios de lavado de dinero, que aunque reconozco, hay muchos en la ciudad ya, con ese panorama pronto tendremos la mitad de los comercios en representación del señor don lavado de dinero.
Lo que podríamos ir haciendo es dejar de prestarle más atención a ese mentado virus porcino y su influenza (más que nada influencia en la población) que ni siquiera hay en la ciudad (hasta el día en que escribo esto) y ponerle más atención a ese otro virus que si nos está llegando y que es el narcotráfico, porque como vemos, ese virus si mata y mata en serio, con decir que ya lleva muchos muertos aquí en Peñasco, los 4 acribillados y los que fueron menos ostentosos en su forma de ser muertos.
Ese virus si nos afecta, si nos daña y nos ha dañado, nos han dado esos síntomas tan peligrosos como el miedo, la incertidumbre y el pesar de que ira a suceder en Peñasco, porque este virus de la violencia del narco si es en serio, tiene décadas en México y a ese no se le da ese remedio definitivo y efectivo, los medios para hacerlo no funcionan ante el mismo, es ese virus al que tenemos que erradicar, en vez de taparnos la boca que por la influenza y que no se que mas, abrir más la boca para todos juntos, no de uno en uno porque así si esta cabrón, y como sociedad exigir respeto y seguridad, salud pública pero en lo social, en la seguridad, y si todo esto no es cierto, que me pongan un tapabocas contra el virus de la influenz(i)a del narco.

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