Por: Héctor Aldrete Germán
Como en todas elecciones ha pasado, nos atiborran de propaganda (no publicidad) política; en las calles, en las bardas, medios de comunicación y todo lugar a donde la gente pueda voltear a ver y lo que verán será la cara del aspirante, esa cara que tantos miles de pesos ha gastado para que su imagen quede en nuestro recuerdo, no el partido, porque ese ya cada quien lo trae y muy difícilmente cambiara de partido una persona (salvo intereses políticos de personas con poder e influencia) sino la persona en si, por ello de las caras grandes y los logos chiquitos en espectaculares y pendones, esos que duran mucho tiempo aun después de las elecciones.
Ese es el caso que nos lleva a escribir estas líneas, el hecho de, hasta eso que justificadamente y dentro del marco legal de IFE, los partidos políticos gasten dinero y tiempo en propaganda política y no de propaganda de ideales, vemos como toda imagen partidista llena al receptor de mensajes de persona (física) y no de soluciones (proyectos), los últimos que solo los podemos escuchar en mítines pero que no a toda gente llegan, solo a las asistentes, pero y la demás que, la que esta indecisa, la apática, la que no está convencida de su partido, es ahí donde se puede aprovechar todo ello para jalar gente a su proyecto político cualquiera de los aspirantes, de cualquier partido, eso estoy seguro que jala más votos que el dineral en lonas, pintura y calcomanías que solo sirven para crear una guerra sin cuartel en cuanto a ver quién tiene más seguidores y no mas admiradores, no admiradores fanáticos de esos de la farándula sino admiradores de admiración por las ideas y proyecto partidista, esos son más efectivos a la hora de votar.
Volviendo a la basura política, digo a la propaganda política, esta que siempre ha sido de imagen y no de ideales como he dicho, nos ha venido a traer al puerto esa atmosfera pre-elecciones, donde la población se parte en 4 en vez de unirse para elegir a quien nos gobierne y mejore Peñasco, lo haga crecer más, nos da a la gente oportunidades, no para pensar ni para exigir, pero si para hacer bolitas y pedir, aprovechar y pelear hasta con malas mañas por ver a quien será su salvación económica en la silla más importante del municipio, pero en fin, tiendo a comprender algo de la política y siempre me ha dado la misma respuesta; por más dinero que se le meta al pueblo, será mas el que se le haya metido a las campañas y a los robos a que hemos sido sujetos desde administraciones pasadas, pero así somos los mexicanos, dejamos que nos llenen la ciudad de pancartas, para después de las elecciones seguir viéndolas como recuerdo de lo que fue y pudo haber sido, esa frase de “y si la historia hubiese sido distinta”, pero en fin, que gane el mejor, apenas comienza la taquiza.

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