Por Moisés Salcido B.

Sonorenses, estamos estrenando a un nuevo gobernador en la entidad, y al parecer también una nueva época está por dar inicio. A partir de ahora se empezará a escribir una historia que promete ser diferente a la que vivimos por más de ochenta años. Dichosos nosotros que nos ha tocado conocer a otros gobiernos, puesto que fueron millones y millones los que murieron en la esperanza de ver a otro partido gobernando al país y al estado.
Un día por allá a principio de los años ochenta me comentó mi tío Manuel: -Yo creo que me voy a morir sin ver a otro partido gobernando a este país. Y se murió y jamás vio lo que nosotros estamos viendo. –Que suerte la nuestra, pero que pena da ver que hoy que por fin el país se empieza a respetar el voto y que ya vimos a dos presidentes de la República surgir de la oposición, el país sigue el mismo rumbo de antaño. Somos un país estancado, o un barco que navega pero sin rumbo. En su navegar sin destino, algunas veces encuentra buen tiempo y en otros, malos como los actuales. Ningún político se ha atrevido a decir: -“¡Este es el destino de México!”. –“¡Hacia allá vamos!”. El pueblo tampoco tiene en mente un destino para la patria. Lo único que alcanzamos a hacer es quejarnos de nuestras limitaciones y de los males que nos aquejan.
No hace mucho tuve la oportunidad de conversar largamente sobre política con un licenciado. Todo iba bien hasta que tocamos el tema de un cambio. Grande fue mi sorpresa al escucharlo decir: -¡No, no! Para que quieres que cambie la situación, así estamos muy bien. -¡Aaaah cabrown! –Pensé- Lo cual quiere decir que en Acción Nacional hay individuos que consideran que todo está bien, que el país y la entidad no requieren de hacer algún cambio de rumbo. Esto también me dio a pensar que habemos en nuestro país dos mentalidades, los que quisiéramos vivir eternamente como estamos, y los que soñamos con una evolución hacia una patria más equitativa, progresista y moderna.
Después de más de ocho décadas, por fin vamos a ver a un gobernador de otro partido en el timón. Solo le pido a Díos que no le pase lo que le pasó a Fox, cuando a la mitad de su mandato, él, esperaba que el pueblo le diera más legisladores, para poder impulsar sus reformas. No nada más no se los dimos, sino que le quitamos una buena parte, de los que ya tenía, con lo cual le pusimos una manea en los pies y le amarramos una mano para atrás y después le exigimos que con una barita mágica hiciera milagros. -¡Que se valla el pueblo a la mierd.! -a de haber dicho Chente.
Para que este gobernador logre hacer los cambios que él trae en mente, necesita del apoyo de todos. Requiere de un soporte firma, sin miedo de caer en una dictadura como la que tuvimos en el pasado. Los tiempos ya no son los mismos. Debemos ver sus propuestas, analizarlas, si vemos en ellas algunos riesgos, nuestra obligación es hacérselos ver, lo mismo que exponerle nuestras iniciativas, pero jamás a medio camino decirle: -¡Sabes que ese!: -Hazle como quieras, porque nosotros ya no te apoyamos; -“ahí te la echas”-.
–Ahí es donde el pueblo solo y adrede, se da un hachazo en un pie. El no apoyar y exigirle cuentas claras a un gobernante, es perjudicar a la patria, a nosotros mismos.
“Por un nuevo Sonora”, fue el lema de su campaña. -¡Ya ganó! Es el gobernador electo. Vamos dándole el apoyo que necesita, y recuerden que no es tiempo de sentarnos a ver lo que va ha hacer, piensen que las democracias son participativas, y que la responsabilidad es de todos. El Memo va a ser nuestro representante, nuestro empleado. Nosotros no vamos a ser sus súbditos, nosotros somos los que mandamos, los que debemos decirle nuestras necesidades e inquietudes, él es el encargado de subsidiar con nuestros impuestos, las soluciones a nuestras demandas. En una democracia, todos los políticos y burócratas, son servidores públicos.
Algo que creo que debe de ser de primera importancia y que requiere de la mayor atención, deberá ser que nuestros legisladores definan bien nuestras garantías individuales, La primera obligación de un gobierno es velar por la seguridad de los ciudadanos.
La tranquilidad y la seguridad de los ciudadanos debe ser la piedra angular en la que descanse toda la actividad de la sociedad. Urge en todo el país definir y deslindar, que garantías nos brinda la constitución a los que no somos ni policías, ni bandidos.
No sé lo que usted espera del nuevo gobierno, probablemente muchos, ni tan siquiera lo han pensado; en lo que a mí respecta, lo primero que espero, es ver es un golpe del timón, que me indique que el rumbo empieza a cambiar. En mi opinión, en donde debería de empezar el cambio es en las leyes y la impartición de la justicia. El rubro de la economía no me hago ilusiones de ver que mejore en corto plazo, ya que son muchos los factores que influyen en ella. Lo que si espero ver en corto plazo, es un cambio en las leyes hacendarías, puesto que estas deberán ser el motor que impulse a la nueva economía.
-¡Por un nuevo Sonora! -No va a ser fácil cambiar las inercias del pasado, y más ahora que el país se encuentra en una profunda crisis, gracias a que nuestra economía no es autónoma, sino dependiente en su mayor parte, de los Estados Unidos. Les dio gripe a los gringos y nosotros andamos que nos morimos de pulmonía.
Por fin empiezo a escuchar a los priístas decir que van a privatizar los contratos de PEMEX. –¡Ya para que, si ya se acabó el petróleo! -¿Y si desarrollamos la industria
petroquímica? -Para eso primero tendríamos que empezar por legislar, para formar el marco legal, y eso va a tomar años. La mayor parte del esfuerzo que hicieron nuestros legisladores en el pasado, fue con el fin de obtener y preservar el poder.
-Vamos viendo como pinta el azul. Este nuevo gobernador habla de un nuevo Sonora, lo cual significa que trae la intención de hacer cambios profundos en todos los rubros, jamás escuché que trae consigo una barita mágica, lo cual significa que nosotros vamos a tener que contribuir con nuestro puño de arena, puesto que cambiar Sonora significa que todos los Sonorenses cambiemos, de lo contrario va a ser como cambiarle de color a las patrullas.
-¡Yo así la veo, como la veztrux?
-Dándole vuelta a la tortilla.
Los medios de comunicación americanos andan horrorizados desde que se enteraron que la CIA amenazó con matarle a sus hijos, si no cooperaba en las interrogaciones, al terrorista que planeó y mandó derrumbar las torres gemelas de Nueva York. -Me pregunto, ¿que castigo merece el que mata a tres mil gentes y deja más de quinientos huérfanos?.

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