Por: Mois茅s Salcido B.

En este mundo y bajo estas leyes naturales que condicionan la vida, toda acci贸n conlleva una reacci贸n, por ejemplo, al hacer un disparo, la acci贸n impulsa a la bala, la reacci贸n es la patada que recibe uno de la culata o la cacha del arma.
En nuestro pa铆s, por muchos a帽os las autoridades vieron como a los pol铆ticos les era permitido violar las leyes con impunidad y cinismo, lo mismo que enriquecerse inexplicablemente, hasta que lleg贸 el momento en que dijeron: -隆Y nosotros porque no! -鈥淪i el puesto nos da el poder鈥. Esto trajo como consecuencia todo este ambiente criminal que saboreamos desde muy temprano cada ma帽ana con las noticias. Es a los pol铆ticos sin lugar a dudas, a quienes les debemos el caos y la inseguridad en la que nos encontramos sumergidos.
Por all谩 en los a帽os de los sesenta y setentas, recuerdo a los gringos que ya antes nos hab铆an visitado; tan pronto entraban a M茅xico, en la primera oportunidad estiraban los brazos y se relajaban. Del otro lado de la l铆nea dejaban toda la tensi贸n y las preocupaciones, a M茅xico ven铆an a divertirse despreocupadamente; hasta que por all谩 casi al final de los setentas surgi贸 la amenaza de los que ellos llamaban con temor: -鈥淟os federalis鈥.
Mucha prepotencia impunidad y crimen nos trajeron aquellas bandas de chilangos mal vivientes que el gobierno federal reclut贸 en los barrios bajos de la ciudad de M茅xico.
A los gringos que acostumbraban ir a Puerto Lobos, a punta de balazos les quitaron el gusto por esa playa. Conoc铆 a uno que en el camino le balacearon el pick up, nunca m谩s regres贸, tambi茅n como en este pa铆s no hay secretos, escuch茅 el comentario de que esos gringos a lo 煤nico que ven铆an era para andar husmeando.
A帽os despu茅s el Gobierno Federal tratando de acabar con todo el crimen que generaba la polic铆a judicial federal, los dio de baja, m谩s bien les quit贸 la charola y los mand贸 a trabajar por su cuenta y riesgo, de all铆 nacieron las grandes bandas de secuestradores, extorsionadores y asaltantes. Mucho dolor y amarguras le hubieran evitado a la ciudadan铆a si en vez de despedirlos, les hubieran amarrado una piedra al cuello a cada uno y los hubieran mandado a bucear por all谩 en el Golfo de M茅xico, pero: -隆NOOO! -隆Que cosas tan horribles se te ocurren, -Eso ser铆a tanto como volver a los tiempos de la barbarie!.
En fin, as铆 ha sido siempre nuestro gobierno: Cada vez que trata de enderezar algo de lo que solo el es culpable, lo hace imponi茅ndole m谩s cargas al pueblo.
Durante los a帽os de los ochenta y noventa, cuando se vino aquella fiebre de secuestros en el estado, muchas personas pudientes se fueron a residir a Tucs贸n. Comentaba un paisano de Obreg贸n al que le secuestraron y mataron a un hermano, tratando de hacer a la familia que pagara el rescate: -En M茅xico ya no se puede vivir con tranquilidad, en cambio aqu铆, salgo a caminar por las calles en las ma帽anas y lo que menos me pasa por la mente, es que me puedan secuestrar. -驴Se acuerdan cuando call贸 el r茅gimen Sandinista en Nicaragua? Entonces se supo que en aquella naci贸n circulaba una lista de personas secuestr谩bles del Estado de Sonora. Todos supimos sin lugar a dudas, quienes fueron los que fabricaron y despu茅s vendieron al mejor postor esa lista. Los pol铆ticos tambi茅n sab铆an quienes hab铆an fabricado esa lista, pero todos se quedaron callados, como si aquello no hubiera jam谩s llegado a ser un delito, o tal vez se callaron para no crear un esc谩ndalo generado por ellos mismos.
En estos delitos que jam谩s son investigados y castigados, se cimienta todo el crimen actual. A dejar sin castigo un delito se le llama impunidad. La impunidad es la hija consentida de la corrupci贸n.
En las 煤ltimas d茅cadas los gobiernos han estado en una abierta lucha tratando de acabar con la delincuencia y el llamado crimen organizado, todos los d铆as nos ense帽an por la televisi贸n bandas que atrapan de diez, veinte y m谩s detenidos. Al paso que vamos el gobierno deber铆a de levantar una muralla alrededor de un estado y convertirlo en prisi贸n.
Como vemos por un tiempo se invirtieron los papeles, los mexicanos reconocimos que con los gringos se viv铆a con m谩s tranquilidad, hasta que sucedi贸 lo del 9-11 cuando el mundo musulm谩n ret贸 al poder铆o de los Estados Unidos. Desde entonces los gringos perdieron la tranquilidad en la que viv铆an. Anta帽o, vivir en los yunaites era estresante por todas las leyes y ordenamientos que trae consigo la convivencia en una sociedad bien ordenada, pero en lo general se pod铆a salir a la calle con tranquilidad. Hoy en d铆a las cosas han cambiado en forma dr谩stica; ahora cualesquier inmigrante para las autoridades puede ser un terrorista peligroso, a uno como mexicano, le parece una estupidez que los customs gringos traten de encontrar a un terrorista entre los paisanos que intentan cruzar legal o ilegalmente la frontera. La realidad es que entre la raza hay algunos con facciones morunas, recuerden que los musulmanes ocuparon por muchos siglos un gran parte de la pen铆nsula Ib茅rica; por esta raz贸n, lo que menos quieren, es pecar de confiados.
-驴Sab铆a usted que los gringos son muy met贸dicos? As铆 son, les ense帽an a hacer las cosas siguiendo un orden, en cambio nosotros somos lo contrario. A ellos todo lo que hacen, esperan que lo hagan siguiendo las instrucciones, si algo les falla, saben perfectamente que no fue el manual el que fall贸, sino que el individuo paso por alto uno de los pasos que le ense帽aron. Por esta raz贸n, uno como mexicano, detesta la forma de actuar de las autoridades gringas. A帽os atr谩s todas las autoridades gringas actuaban con m谩s soltura, pero conforme pasa el tiempo, la vida se les va complicando. Por esta raz贸n al encontrar las fallas y los errores, van perfeccionando los mecanismos para no dejar pasar nada.
-鈥淭oda acci贸n conlleva una reacci贸n鈥, dec铆a al principio. La experiencia del 9-11 est谩 muy fresca en la mente de las autoridades gringas. Ya entendieron que el enemigo les anda buscando la yugular, en estos momentos con una bomba sucia como les llaman por aqu铆, en un abrir y cerrar de ojos les pueden destruir una ciudad entera, de las m谩s grandes; por esta raz贸n a las autoridades les dieron mucho m谩s poder.
No hace mucho tiempo aqu铆 en la garita gringa ten铆an un anuncio que dec铆a: 鈥淣o body麓s dignity, is on top of the low. -La dignidad de nadie, est谩 por encima de la ley. Esta consigna, m谩s que una advertencia, a m铆, me parec铆a una amenaza. Otra que me toc贸 ver en la pasada de Nogales dec铆a. Usted no puede por ning煤n motivo, golpear a un agente de migraci贸n. Hay veces que se portan de una forma tan est煤pida, que no digo ganas de soltarles un sopla mocos siente uno. -Pero cuidado-, la autoridad que estos individuos tienen, es mucho m谩s grande que ellos. Por esta raz贸n debemos de entender todos, ciudadanos o no; cada vez que usted valla a cruzar la frontera hacia los Estados Unidos, nada m谩s ru茅guele a Dios que no le toque ser revisado por un pat谩n, porque los hay. Recuerde que hoy en d铆a, tienen mucho m谩s poder y donde hay poder, siempre habr谩 prepotencia.
Anta帽o para detener y esculcar a un individuo, ten铆a que haber un motivo justificable, hoy con toda esta histeria que les produjo el 9-11, ya los agentes aduanales, sin m谩s motivo que, el que les venga en gana, pueden privarlo de su libertad, arrestarlo como si fuera un malhechor, encerrarlo en una celda, revisarle hasta sus partes m谩s intimas y sacarle copias a todos sus documentos personales. La excusa es que hoy en d铆a, y a consecuencias del 9-11, las autoridades tienen que estar muy alertas.
Total que este pa铆s que presum铆a de tener todas las libertades, poco a poco se va transformando en un estado policial como lo es Cuba, y lo fueron Rusia y China.
El 9-11-01 fue una falta de respeto muy grande para la potencia hegem贸nica mundial, esto se lo gan贸 el pueblo de los Estados Unidos por prestarle o铆dos a los de intelectuales de izquierda; estos ya tienen a帽os transformando la mentalidad de los ciudadanos. El pueblo Norteamericano, por mayor铆a, ya 鈥渆s iluso鈥. Se han tragado el cuento de que si se portan bien con sus enemigos, van a ser vistos con respeto y admiraci贸n. Yo sostengo, que la mayor铆a de la juventud de este pa铆s es ilusa. No entienden que el odio, en la mayor铆a de los casos, lo engendra la envidia. Por esta raz贸n mi abuelo Manuel Salcido, cuando alg煤n vecino le hac铆a un da帽o, dec铆a: -隆Pero mira que infeliz este! De sobra sab铆a que la envidia los hac铆a infelices. Por esta raz贸n yo sostengo que: -La envidia, genera m谩s impotentes que la vejez misma. La envidia, tambi茅n es la madre del odio. Es de esperarse que una sociedad, entre m谩s crece, las autoridades se vean obligadas a ejercer m谩s control, con el fin de mantener el orden. El problema en el que se encuentra inmerso Estados Unidos en la actualidad, es el mismo que tuvieron todos los imperios en el pasado, fueron atacados por sus enemigos una y otra vez hasta que lograron debilitarlos y destruirlos. Con la 煤nica diferencia que hoy en d铆a, la mayor铆a de los intelectuales gringos, siguiendo una doctrina ex贸tica, sue帽an con transformar al pa铆s entero en un para铆so terrenal parecido a Disneylandia. -隆Que ilusos! No entienden estos so帽adores que el poder no se comparte, existe un campe贸n y muchos retadores. El que es campe贸n, enfrentando a sus retadores, es como mantiene el titulo.
A los ilusos que desde adentro sue帽an con hacer de los Estados Unidos un pa铆s socialista, que sea visto con amor y respeto por el resto de las naciones, perm铆tanme preguntarles, cuando han visto a un campe贸n derrotado, que lo respeten por haber ca铆do a la segunda o tercera posici贸n. Yo opino que mientras se defienda, le va pasar lo que al c茅lebre 鈥淧煤as鈥 Olivares, que por no retirarse a tiempo, termin贸 su carrera, haciendo peleas de rancho.
Los intelectuales de izquierda en este pa铆s, ya han ganado muchas batallas, empezaron por oponerse al reclutamiento obligatorio, lo lograron, hoy en d铆a est谩n en contra de todo lo que sea luchar en contra de los enemigos de este pa铆s.
La mejor derrota, es la que se le inflige al enemigo en su propia tierra.
Levantar murallas para repeler a los invasores, jam谩s ha sido la manera ideal de derrotar al enemigo. Las murallas tarde que temprano caen. Aunque esta muralla que nos est谩n construyendo los gringos, tiene muchos otros prop贸sitos. La acci贸n esta en levantarla, la reacci贸n aun estamos por verla.
A mi ver, los gringos, erigiendo esta cerca, no se est谩n encerrando ellos. Nos est谩n encerrando a nosotros, con nuestros propios problemas.
-隆Yo as铆 la veo, como la veztrux?

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