Por Valdemar Arrieta

Hola amigos lectores, bueno como he seguido mal de salud, pues no he sido constante con esta colaboración, y es que resulta que los síntomas que presentaba hicieron pensar que era colitis y ¡oh sorpresa!, después de un ultrasonido abdominal resultó ser algo peor, Cirrosis hepática, ¿de qué sirvió ser mesurado con la bebida?, de nada.
Ya se imaginaran el shock que tuvo su servidor, pero el cariño de mis amigos, de mis verdaderos amigos, a los cuales les estoy muy agradecido por sus visitas, sus muestras de solidaridad, su apoyo, eso es lo único realmente valioso en esta vida, y ¿saben qué?, no cuesta dinero, solo ser auténtico, cuando no eres hipócrita y la gente te acepta como eres, se crean lazos indestructibles.
Vaya pues, para todos y cada uno de ellos mi más profundo agradecimiento y cariño.
Pasando a otra cosa, como por razones obvias no he podido andar por ahí, sino enclaustrado en esta su humilde casa, pues no me he enterado de los chismes locales, por lo tanto abordaré un tema que se puso álgido la semana pasada y que sin duda dará mucho de qué hablar por un buen rato, y es el de las metidas de pata del SEÑOR INQUISIDOR Juan Sandoval Íñiguez, este amigo se quedó en el siglo XVI, no sé si se siente representante de Dios, o si se siente Dios mismo, lo que si queda demostrado sin lugar a dudas es su escasa inteligencia, ellos, los pelados, digo, prelados, son los menos indicados para hablar de homosexualidad, o que, ¿creen acaso que somos tan imbéciles como para ignorar la gran cantidad de “maricones” (tal como los llamó el Señor Inquisidor) que hay dentro de su estructura? la estructura de la iglesia está podrida por dentro en cuanto a sexualidad se refiere o ¿es muy natural la gran cantidad de pederastas que cohabitan en su seno? ¿y los abusos sexuales a menores y mujeres?, Ahora sí que como decía el negrito de la serie de TV ¿de qué hablas Willys? ¿y los cinco millones de mujeres asesinadas por angas o mangas por decreto eclesiástico en los 2000 años que tiene de historia?. Finalmente creo que “el carnal Marcelo” le va poner un estate quieto al Señor Inquisidor a su tamaño y bueno, bien merecido lo tiene por hocicón, que no se le olvide que es un hombre como todos los demás. Precisamente la estructura de nuestra sociedad está sustentada por esos valores, hipocresía, verdades ocultas, superficialidad, yo se que lo que escribo a muchos les cae como patada en salve sea la parte, ni modo, la verdad no peca pero incomoda, cambiando de tema, la violencia que campea en nuestro país ahora tenemos que agradecerla a dos factores, a nuestros moralistas vecinos del norte(in God we trust) y su gran consumo de drogas, su inmoral industria armamentista, su podrida estructura social y a nuestra eterna falta de personalidad, de identidad, de amor por nuestro país y nuestra gente.
Ya para despedirme por ahora, les dejo una reflexión, como en todo el universo, el cosmos, la naturaleza y todo lo que nos rodea y en nosotros mismos, hay yin y yan, o sea bueno y malo, negro y blanco, es claro que lo mismo pasa en la iglesia, en la sociedad, en lo países, estos dos polos se enfrascan en una eterna batalla por la supremacía, por ahora amigos lectores ¿Quién va ganando esta batalla?, Se los dejo de tarea.
Si pues…

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