La complacencia de las autoridades propician riesgos ya que en su mayorÃa son menores que desconocen peligro
Por: Hugo Ruiz M.
SONOYTA, SONORA.-
Los establecimientos de locales expendedores de cohetes y otros artefactos explosivos muy comunes en estas festividades decembrinas, cuyo mal manejo en repetidas ocasiones han sido los responsables del luto y accidentes serios en los hogares, estos siguen representando un serio riesgo para la población, sobre todo en los menores quienes ante el desconocimiento del manejo de la pólvora, han sido vÃctimas.
La presencia de estos negocios aun cuando las propias autoridades niegan su presencia en estas fechas, son un peligro, porque hay familias quienes han sido victima de estos hechos.
¿Qué no han sido las mismas autoridades los que infinidad de ocasiones han bombardeado a la población anunciando que estos serÃan prohibidos en la época decembrina?.
Para nadie es desconocido que estos casos ya los hemos padecido en esta localidad, como el caso en donde un menor perdió parte de su mano, al explotarle un cohete durante los eventos de la peregrinación para la celebración de la Virgen de Guadalupe.
Como sociedad somos testigos de que en cada momento las propias autoridades declaran que este tipo de juegos ya no serán permitidos, mucho menos en estas fechas, pero todo hace indicar que solamente es un juego de papel, porque estos establecimientos aparecen de la noche a la mañana.
El manejo de estos artefactos que contienen pólvora, difÃcilmente pueden ser accesibles a la población civil, porque desconocen por completo la operatividad.
Las vÃctimas mas propicias lo representan la población menor, porque ante el desconocimiento de los riesgos, cualquier niño se inclina por la adquisición de estos artefactos confeccionados en pequeñas miniaturas con la finalidad de convertirse en gancho, pero que a la postre en muchas de las ocasiones en lugar de llevar alegrÃa y felicidad a sus hogares, llevan el desencanto, puesto que el estallamiento de esos artefactos, cuando no pierden la vida sufren la amputación de sus miembros entre otros.
La responsabilidad de las autoridades debe de asumirse desde la negación de los permisos para que operen, porque estos representan riesgo y peligro.
No es posible que por unos cuantos pesos que pagan como impuestos, pongan en peligro la seguridad de la población.
La advertencia de las mismas autoridades siempre han sido en el sentido de que es mejor prevenir que lamentar, pero en este caso quien es el que está propiciando el riesgo, sino son las propias autoridades, quienes son los que caen en su propio juego al permitir la autorización de estos giros, ya que deben de entender que no cualquier persona conoce la operatividad de los explosivos.
¡Esperemos que no suceda, porque son dÃas en donde debe de prevalecer el espÃritu navideño y de fin de año¡. Y que en lo sucesivo se anteponga el interés de salvaguardar a la sociedad y no exponerla.
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