Por: Nina Mier
CABORCA, SONORA.-
El pasado jueves, 22 de septiembre falleció en Hermosillo el Capitán Piloto Aviador Marcos Arocha Quiroga a la edad de 86 años. Don Marcos estaba casado, desde 1957, con Manuelita “Nela” López Méndez, de esta unión nacieron sus hijos Marianela, Marcos, Juan, Ignacio, Julián y Laura; los cuales a su vez le dieron la dicha enorme de disfrutar a once nietos.
A principios de los 50’s cuando en Caborca estaba el auge del algodón llegó a La Perla Don Marcos, su labor en aquel entonces, fumigar las plantas en pequeños aviones diseñados especialmente para ello. Al casarse con una caborquense, echó raíces y todo el resto de su vida permaneció en esta tierra sonorense. Don Marcos nació en Monterrey, N.L. un 31 de julio de 1925, fue el hijo mayor, le sobreviven sus hermanos Olga, Elsa, Irma, Arsenia, Perla y José Roberto.
La única escuela de aviación de la región está en Caborca, su nombre oficial es CENTRO DE CAPACITACIÓN Y ADIESTRAMIENTO “MARCOS AROCHA QUIROGA”, actualmente tiene cerradas sus puertas, pero por décadas fue el lugar que generó a casi todos los pilotos privados y fumigadores de la comarca, así como de otros estados e interior del país, que en sus mejores años tuvo como educandos.
A pesar de que siempre estuvo trabajando con fumigantes, pesticidas, instruyendo alumnos, gasolina, hélices (manuales), aviones pequeños, a pesar de las miles de horas acumuladas como C.P.A., gracias a su prudencia, disciplina, orden, militancia y demás, nunca tuvo una contingencia fatal que lamentar… con esta observación se dice mucho de lo capaz del Maestro Arocha.
Tuve la fortuna de conocerlo muy de cerca, primero porque por muchos años se encargó de fumigar el algodón y otras siembras en el rancho que tenemos en Sonoyta; segundo porque mi mamá estudió para Piloto Aviador en su escuela, y además (al terminar sus estudios), impartió clases de meteorología en la misma –esto nos hacía pasar horas y días en el aeropuerto, los hangares, el simulador, los aviones-, también mi hermano Aarón David estudió en su escuela; tercero y último, porque nos hicimos parte de su familia; la amistad creció con los años y a Don Marcos lo queremos como parte de nuestras vidas; así como nosotros, toda la comunidad de Caborca siente su partida.
En Caborca una calle lleva su nombre, en el 2008 el PRI local le realizó un homenaje en vida por todos los años que estuvo como militante fiel al PRI, dicho sea de paso, siempre admiro ampliamente a las personas que no cambian de partido ni de religión, Don Marcos fue un priista de los buenos hasta sus últimos días, así como un hombre de fe profesando la religión católica.
EXEQUIAS INOLVIDABLES
La funeraria con el cuerpo presente de Don Marcos, se abrió el viernes, 23 de septiembre a las dos de la tarde, en el interior las familias Arocha Quiroga, Arocha Rodríguez, Peña Arocha, Arocha Peña, Arocha López, empezaron a recibir a la comunidad que se acercó a ofrecer condolencias por la partida del Maestro.
Ese día, a las 6 p.m., se le ofreció Misa de Cuerpo presente en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe; posterior, a las 7 de la tarde, se trasladó su cuerpo al Auditorio del Partido Revolucionario Institucional (PRI) local donde se le brindó homenaje póstumo; lo velaron en la funeraria y posterior se incineró. En la mañana del sábado, a las ocho en punto para ser exactos, en el H. Cuerpo de Bomberos de Caborca, con las cenizas de Don Marcos presentes, recibió otro emotivo reconocimiento, encabezando el acto el Sr. Roberto Vásquez Valenzuela.
El Club Rotario y la Cruz Roja igualmente habían solicitado los restos del Maestro Marcos para realizarle deferencias pero por la premura del tiempo no se pudo lograr. También el sábado, a las 9 de la mañana, la última cita del Capitán Arocha la tuvo en su hangar, en su escuela de aviación, en el Aeropuerto; ahí acudieron cientos de personas a darle el último adiós, entre los pilotos se encontraban el Capitán Aurelio Pompa Estrella, Enrique Félix, Carlos Navarro Colosio (de Obregón), Antonio Prieto, Raúl Araiza, Roel Peña Arocha, Bruno Ballesteros; de Hermosillo, los Capitanes Larios y Chávez, Francisco Jáuregui, José Moreno, entre otros.
Estuvieron presentes las Autoridades Municipales, tomando la palabra el Ing. Francisco Alfonso Jiménez Rodríguez Secretario del Ayuntamiento; una de las pocas mujeres alumnas graduadas de la Escuela de Aviación de Marcos Arocha, la Mtra. Gloria Aidé Nogales de Mier (mi mamá), pronunció unas sensibles palabras dirigidas a la familia de pilotos aviadores y a quien fuera su maestro y amigo. Después de este acto, las cenizas del maestro tuvieron sus últimos vuelos, elevando una y otra vez el avión los Capitanes Gontrán Pompa Estrella y su hijo Glen, quienes pasearon a los familiares y amigos más cercanos con las cenizas del Maestro en su último vuelo. A las 11 de la mañana, del mismo día se ofreció otra misa y posterior se colocaron las cenizas en un nicho de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.
A continuación, paso íntegro el texto realizado y leído por la Capitán Piloto Aviador Gloria Nogales de Mier en su último homenaje. Descanse en paz Don Marcos Arocha.
Un hombre del Cielo
“Hay personas que enseñan a caminar, a leer, a escribir, a trabajar, el Maestro Marcos nos enseñó a volar, a surcar los cielos, a liberar nuestro espíritu… nos enseñó cómo ser libres en un vuelo de aves… ¡qué sensación compañeros! El Maestro lo sabía, por eso nos instruía.
“Su fe en cada uno de nosotros, nos hizo tomar el bastón para planear, para forjarnos una vida en los espacios. El Capitán Aviador Marcos Arocha, amigo del aire, amigo del tiempo, amigo de nuestras alas; hombre bueno, justo, sereno, pero fuerte y guerrero como el que más. Nuestro amigo, nuestro oído, el que se levantaba a las tres de la mañana, para ganarle al amanecer, para abatirse en el aire con los primeros rayos del sol… para graduar a sus alumnos, hacerlos PILOTOS de sus vidas, llenarlos de viejo aceite entre risas, alegrías y comulgando con esa sensación única de elevarse, planear y aterrizar.
“Gracias Maestro, por tu grandeza, por la oportunidad que nos diste a la comunidad de Caborca de tenerte en nuestra tierra, por habernos hecho crecer a todos; por modificar nuestros destinos, por hacernos mejores seres. Gracias por tu Escuela que con tanto trabajo mantuviste erguida con la ayuda de tu esposa, de tus hijos, de tus alumnos, gracias por tanta lucha, por tanta entrega; eres un baluarte único e irrepetible; nos dejas un legado inmenso y somos muchos los testigos de tu paso tan importante por este mundo.
“Maestro Marcos, de tanto cariño que despertabas en todos te decíamos Marquitos, nuestro Marquitos Arocha… sin duda, y con la experiencia que me ha dado la vida, estoy segura de que eres de los seres que manda Dios para poder equilibrar el mundo, para no dejar de creer en la humanidad, para decirnos que hay un mejor lugar; por eso, hoy, Capitán Arocha, así como un día saliste del Cielo, durante tu vida en la tierra lo volaste, hoy como hombre del CIELO, regresas a ÉL, a la Casa del Padre ¡Hasta Siempre Mi Buen Amigo! ¡Alza hoy tu último vuelo! ¡Gracias Capitán Arocha!”. (C.P.A. Gloria Nogales de Mier. Otoño 2011). Aché.
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