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La Barandilla

“Pues sabe qué onda con este “Ruco””, dijo el ingeniero Joaquín Jáuregui Duarte, cuando andaba de compras en La Bodega Aurrerá, y observó que los encargados de seguridad del establecimiento, tenían a una persona adulta, muy adulta, detenida, lo que no supo el ingeniero fue que el sujeto intentó llevarse dos playeras, una loción para oler bonito después del baño, y un botellón de tequila para cambiar de nombre. Según el boletín informativo proporcionado a los medios de comunicación, de parte de las autoridades correspondientes, siendo aproximadamente las 19:50 horas del miércoles 14 de octubre de este romántico mes, reportaron a LA BARANDILLA de policía un robo a establecimiento comercial abierto al público en proceso, según el llamado, poco antes, empleados de seguridad del negocio denominado Bodega Aurrerá, mismo que se ubica en Boulevard Benito Juárez y Ramón Villa, habían capturado a una persona del sexo masculino saliendo del negocio, y llevando en su poder una botella de tequila, no dice del cual, y de que tamaño, dos playeras, y una loción aromática, entre otras cosillas, objetos de los que no pudo comprobar el pago correspondiente.

El sujeto, al ser entregado a agentes preventivos municipales que acudieron para atender el llamado, fue identificado como Eduardo Valenzuela García, de 50 años de edad, pero como está más “baleado” que la reputación del “Memito”, si el que se acaba de ir, pero que no dejó nada, bueno, sí dejó “la víbora chillando”, pero mejor regresemos con el “Baleado”, me van a regañar porque esta columna es policíaca, no política, total que el presunto ladrón fue trasladado por los agentes a las oficinas del juez calificador en turno, funcionario que, al ser enterado del motivo de la presencia del sujeto en su recinto, ordenó a los agentes que el sujeto fuera internado en una celda preventiva municipal, desde donde, en tiempo y forma, pasó a comparecer ante el titular de la agencia ministerial con base en esta ciudad, ante quien fue puesto el pillastre, también a disposición del mismo agente social fueron puestos los objetos recuperados, estos como materia de delito.

Pues resulta que por rumbos de La Ferrocarrilera andaba un cabrón bien “Abetinado” o sea que bien ebrio, apenas miraba su “Lámina” o sea que su “ranfla” a la que montó y vámonos que ya nos vieron, agarró por la Carranza, y pinche polvaderón que no miraba, claro que de lo etílico, y no paró hasta que estaba “ensartado” con todo y carro en tremendo muro de concreto y piedra, por ay cerca de vive “El Pay”, lo sacaron todo molido, pero más o menos bien, aparte de que lo pusieron a lijar las piedras del muro, el pinche carro no quedó bueno ni para “el fierro”.

Según el boletín informativo proporcionado por las autoridades correspondientes, siendo aproximadamente las 04:15 horas de la madrugada del 12 de octubre, el mero día “De La Raza”, se recibió aviso de un accidente automovilístico en la equina de avenida Venustiano Carranza y Calle 23 de la colonia Ferrocarrilera, hasta donde llegaron en menos de lo que canta un gallo, varias patrullas de las policías estatales y municipales, ya estaba en el lugar una ambulancia de cruz roja, y era atendido una persona del sexo masculino, por un lado los agentes controlaron el tráfico, aun que usted no lo crea, a esas horas de la madrugada ya había muchos mirones, quienes siempre llegan antes que los policías y las ambulancias, pero cuando tienen que ir a trabajar, llegan media hora tarde, y creo que “me estoy alambrando”, total que una vez despejado el terreno, agentes preventivos hicieron un peritaje pre-eliminar, sacando en conclusión que el vehículo, del que el boletín no dice ni marca, ni modelo, ni tipo, circulaba a exceso de velocidad de sur a norte (de allá p`ca) por avenida Venustiano Carranza, debido a la velocidad, la falta de precaución al manejo, y “las Chelas” que llevaba entre pecho y espalda, el conductor pierde el control del vehículo, deja 90 metros de derrape (quedaron impresos en la calle) terminando por chocar con la parte frontal lateral derecha del vehículo a un muro de concreto y piedra, o de piedra y concreto.

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