Muchos conductores tampoco funcionan, desgraciadamente
Por: Héctor Aldrete Germán
PUERTO PEÑASCO SONORA
Ya sea porque la población de esta ciudad no esté acostumbrada a este tipo se señalamientos, ya sea porque aun no se imponen a las nuevas formas de distribuir el tráfico, o simplemente porque estos señalamientos no sirven de mucho y la mayor parte del tiempo son ignorados, pues obstruyen el libre tránsito de quien vive o visite esta ciudad, hay muchos señalamientos en la ciudad que por más presentes que estén, han sido y serán hechos a un lado por la mayoría y su función simplemente carece de sentido para el rocaportense impuesto a andar suelto si una cultura firme sobre lo que representan los señalamientos viales.
El primer caso y el cual siempre ha sido un dolor de cabeza para las autoridades es el tránsito de motos por las avenidas céntricas de la ciudad, ya que la mayoría, si no es que la totalidad de motociclistas circulan por donde les plazca y casi siempre lo hacen sin la debida protección, dejando a un lado las leyes que exigen el casco y las leyes que restringen la circulación en ciertas áreas, lo cual en la ciudad se quiso establecer una regla que prohibía el tránsito de motos por la mayor parte de las calles con mucho tráfico, pero que desgraciadamente no funcionó, ni la ley ni el señalamiento, el cual ya ni siquiera se encuentra donde se había colocado, por lo que, y una vez más, los motociclistas no son obligados a usar casco ni a circular por donde se supone se les había asignado poder transitar, por lo mismo ni para qué seguir con el letrerito que no sirvió de mucho, ni en días feriados ni mucho menos en un día común.
Otro caso, el cual es de suma importancia, pues protege en gran medida al peatón, son los señalamientos en los semáforos para poder cruzar la calle de un acera a la otra, señalamientos que se muestran como una persona caminando, en verde, y una persona para en rojo, para señalar si se puede cruzar la calle o si no es posible respectivamente.
Estos se encuentran en la mayoría de los semáforos, pero su sentido común no se encuentra en la mayoría de los peatones, quienes, impuestos a voltear para ver si viene carro o no, solo se fijan en ello para cruzar la calle y no en si el semáforo esta en verde o en rojo y aun menos si el señalamiento establecido para ello permite el cruzar la calle, costumbre que se debe a la falta de cultura del mexicano al andar por las calles y cruzarlas, por lo que, dichos señalamientos vienen a estar de mas pues son más quienes cruzan las calles desde cualquier punto, que quienes optan por llegar hasta la esquina, esperar el cambio de luces, esperar el cambio de imagen que señale el libre tránsito y así cruzar con más seguridad, pero esto se debe a la costumbre mexicana del “no necesito señalamientos para cruzar”.
En el área del estacionamiento del balneario público de playa hermosa se estableció una zona peatonal exclusiva para quienes se dirigen a la playa, zona que se ubica justo en la única entrada oficial para vehículos o cualquier medio de transporte para la playa y que vuelve dicho espacio en una contradicción pues, mientras un señalamiento indica que es zona exclusiva para peatones, los habitantes y trabajadores del pequeño espacio que alberga construcciones en dicha vía se ven obligados a circular y estacionar sus vehículos en dicha zona, lo cual hace inútil un señalamiento que diga que es zona exclusiva para el peatón, pues tanto como peatones, carros también hacen uso de esa área.
El último caso y el cual es más reciente, se encuentra rumbo al malecón, más exacto en la única vía que hay para llegar hasta allí, cuando autoridades decidieron rediseñar el tránsito de carros por esa parte de la avenida Benito Juárez poco pensaron en que aun volviendo el carril central en línea de dar vuelta exclusivamente, los conductores acostumbrados a utilizar los dos carriles no obedecerían del todo los señalamientos que indican el no circular por el carril central, menos aun el señalamiento de “no rebasar”, lo cual ha convertido el carril de dar vuelta más en carril para rebasar cuando se tiene un conductor lento frente a uno que a lo que se contempló.
Quizás en este último caso, la costumbre logre hacer respetar los señalamientos establecidos y se obedezcan los letreros, pero mientras la mayor parte de la población no haga el correcto uso de los señalamientos, como lo que sucedió con el señalamiento de “no motos”, todos los demás señalamientos estarán de adorno o ya ni siquiera estarán.
Quienes vivimos aquí debemos entender que ya somos una ciudad y que quienes nos visitan nos ven así, y si nosotros damos malos ejemplos ellos harán lo mismo, pero ojalá ahí quedara, sino que tras el desorden viene el caos, y ese caos se traduce en accidentes y éstos en problemas, a veces muy graves, se enlutan hogares y otros van a la cárcel, en una palabra, arruinan sus vidas y las de otros solo por no querer aprender a respetar las reglas de tránsito.

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