Por Víctor Salazar
SONOYTA, SONORA
Largas filas y gente amontonada en los pasillos del ayuntamiento, son el resultado de unas oficinas que ya le quedan chicas a la ciudad y que han sido acogidas por el gobierno municipal.
Si bien es cierto que durante el resto del año las oficinas de la agencia fiscal se ven un tanto solitarias, y que los sueldos devengados pareciera que están siendo regalados a sus empleados, la agencia fiscal del municipio ya merece un módulo propio que no dependa del palacio municipal, pues en fechas de mucho trámite y movimiento, entorpecen las actividades del ayuntamiento.
Cuantos de nosotros no hemos ido al ayuntamiento en estos meses y nos hemos encontrado con filas que parece no tienen forma y personas que se amontonan en las ventanillas del módulo de la agencia fiscal de este municipio, donde los pagos de los contribuyentes son necesarios, si, pero así también una posible reubicación de la misma dependencia Estatal.
Y es que aun para alguna aclaración de un movimiento, o una simple información, los contribuyentes deben esperar a que la ventanilla (al parecer solo funciona una persona en ventanilla) de desocupe para poder contestar preguntas que obviamente podrían disiparse en una ventanilla de atención al contribuyente.
Habría que considerar como una opción el desocupar las insuficientes oficinas de la agencia fiscal y separarlas del ayuntamiento y porque no, hacerlas que dependan de la agencia fiscal de Puerto Peñasco, donde la agente fiscal Sofía Borchardt Gutiérrez podría hacerse cargo de ambas agencias, que necesitan un buen control y una supervisión periódica de un funcionario estatal capacitado y con experiencia, como lo es Sofía Borchardt.

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