Por: Víctor Salazar
PUERTO PEÑASCO, SONORA.

Después de haber recibido en Puerto Peñasco unos de los peores chubascos de los que se tenga memoria en este municipio, se puede constatar que en la ciudad estamos poco o nada preparados para recibir grandes cantidades de lluvia, a falta de un sistema de desagüe pluvial que bien vendría a favorecer a la ciudad.
Esto viene a florecer en días anteriores, donde ya después de las pasadas lluvias, las calles de la ciudad prácticamente se convirtieron en ríos, lagunas y hasta se tuvieron que utilizar pipas a las que se les bombeó miles y miles de litros de agua estancada sobre las principales calles de la ciudad.
Una ciudad mal planeada, con un nefasto sistema de drenaje y un nulo sistema de desagüe de agua, son los factores que convierten a Puerto Peñasco en una bomba de tiempo, la cual podría detonar en caso de que a la ciudad, la azotara un ciclón, tormenta tropical severa o alguna cola de un huracán, de lo cual no estamos exentos.
La calle 13, el malecón, las calles del centro y en sí toda la ciudad, fueron víctimas de una lluvia que por espacio de 48 horas aunado a fuertes vientos que alcanzaron los 80 kilómetros por hora y ni hablar de las zonas periféricas de la ciudad que son las áreas de la ciudad donde mas se deja sentir el mal tiempo y los desatres naturales.
En una ciudad donde el turismo es nuestro principal motor económico y donde las calles (baches y decenas de calles que ya necesitan recarpeteo), el desagüe de las mismas y la pavimentación, son un grave problema de antaño, que quizá ya no tenga solución, pues para ello se necesitaría invertir un millonaria cantidad y reconstruir el sistema de drenaje de la ciudad, o al menos de las áreas que son mas afectadas, cuando se suscitan este tipo de fenómenos naturales.
Sin embargo, estas acciones representan una inversión millonaria, y que es el motivo por el cual ningún Gobierno anterior en Puerto Peñasco le ha querido entrar.
La solución de fondo al problema de los baches y mal estado en general del pavimento, que se agrava con las lluvias, y que ya es considerado como una característica de la ciudad de Durango, es instalar una red de drenaje pluvial que implicaría un proceso de repavimentación, y que tendría que complementarse con obras de infraestructura hidráulica.

Pavimento dañado por el estancamiento de agua

En contraparte, el pavimento se daña y sufre el deterioro gradual, no solamente por el uso y antigüedad, sino porque a falta de un sistema de drenaje pluvial, el agua se acumula por debajo, o entre las sub capas de material como grava, y ello provoca que gradualmente aparezcan los baches, inclusive en el de concreto hidráulico.
Por ejemplo, el pavimento asfáltico de los bulevares Josefa Ortiz, Samuel Ocaña y el mismo Benito Juárez de esta ciudad, las lluvias ocasionan que el asfalto sufra constante deterioro, debido a que por debajo hay una corriente de agua que pasa por entre el material de grava y piedra. De ahí que capas completas de asfalto se remuevan y levanten.

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